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viernes, 19 de marzo de 2010

Lo que tu necesitas..


Nunca he podido convertirme en un hombre bueno ni malo,
ni un sinvergüenza ni un hombre honesto,
será porque siempre he cargado con esa mirada analítica
y escondida detrás de mis pómulos enrojecidos por el sol
Mis pasos se han convertido en frías mañanas
llenas de ventaja y una delgada alevosía,
tan delgada que nadie se da cuenta que está ahí
o tal vez se percatan porque yo quiero que lo hagan de ella.

El tiempo me ha ido desgastando,
como todo buen artista en su obra de arte,
como aquel único y hermoso recurso irrenovable
las estaciones cruzaron mas de 19 veces ya mis caminos,
y entre ellas me he encontrado en la absurda realidad
que me platica mis soledades,
esas que trato de esconder tras las estocadas limpias
con las que evado a las feminas,
o aquello que no me deja avanzar.

Siempre me he creído lo que nunca esta de más,
en los árboles rosas y en las sonrísas saboreadas a distancia
siempre me he creado un mundo que no humilla mi triste soledad
y es ahora que me sincero,
ahora que es jueves en la noche
y no puedo dormir, que nuevamente
mi maldita conciencia se siente culpable
de todos mis errores y me juzga,
como si ella fuera alguien ética,
nunca, porque desde el momento en que es mía
esta sujeta al error y a los defectos;
porque cargo con todos los defectos que pueden existir,
pero al mismo tiempo las virtudes que prevalecen en mi,
siguen intactas para sobrevolar en este inmenso mar,
campanario de sueños y silencios..

Nunca podré ser el hombre perfecto,
nunca seré el héroe ni el villano
porque tu no quieres ni necesitas eso,
necesitas a alguien que contarreste
todas tus virtudes,
alguien que pueda dar una medianía a tu extrema perfección
tán solo esta noche dejaré de ser yo, para convertirme en lo que tu necesitas...

En las virtudes de tus defectos...

viernes, 5 de marzo de 2010

Suspiros de un pasajero

Parece que en cuanto más pensaba en ella
más se alejaba, corría para volverse pasado,
más se escondía, y su corazón se volvía mármol,
mis dedos se quedaron escondidos entre la pluma y el papel,
entre la música relajante y los sueños de su nombre...

las tazas no se golpean ya,
el frío es mas fuerte cuando abraza a un sólo cuerpo,
esta casa ya sólo me mira a mi,
mis zapatos, mi cinto café y el polvo
son los tristes que escuchan la música que canto..

Canto a solas porque no le quiero cantar a nadie,
y de vez en cuando, cuando cantó en aquel café,
trato de no ser yo, trato de que solo sea mi voz la que canta
y mi cuerpo un solo armazón del pequeño show..

No le canto a nadie porque el corazón se enternece,
se vuelve débil, se desangra,
no le canto a nadie, porque prometí no volver a hacerlo,
porque las notas son tan efímeras, tan fugaces,
que sólo traen silencios,

trato de viajar siempre,
de no quedarme un lugar por mucho tiempo,
para no cargar con recuerdos,
para no sentirme solo, aunque al final
prefiero cantarle a la soledad..

El viento es el mejor compañero,
y sobre todo en estas tardes de centro y nubes,
cuando entre tanta gente, sólo se puede ver mi sombra en el suelo...

suspiros de un pasajero...


Inédito

Tu cabello sigue siendo mi estación preferida,
la más grave adicción a la que vuelvo sin culpas,
la única residencia alterna al aroma de mis sueños..

Sigo nadando en las mismas emociones y aguas
de la primera visita en tu mirada,
se ha vuelto ir y porvenir de casos sueños,
y razos lazos, que abordan tus besos y atados brazos

Ninguna sonrisa y duda estremeció
antes de tal manera mis pensamientos,
ningún aroma como el de tu cuello
robó tardes de mis rezos...

Quizás llegó el momento para mí,
esperar y querer como no había pensado,
sea lo que sea de ti y de tu tarde,
se que experiencia expresada en el futuro será
moneda de oro y paja,
porque tu nombre abarca todo vacío y vacía toda soledad,

Porque el corto olvido y el hoy de siempre
abanderan tus labios y palabras...

Porque no hay mas "porqués" sino el porqué te quiero aquí...

jueves, 18 de febrero de 2010

Recuerdo de tus cabellos

No fue la condena del viento, ni siquiera tu boca la que me pidiera adiós,
fue el tiempo y la distancia; fueron los mosaicos fríos y sordos que rodean mis pasos en la casa sola,
el rojo recuerdo de tus cabellos y la maldita resonancia de mi corazón golpeando mis pulmones,
llamadas a des horas y pensamientos de desvelo.
Los tristes árboles del aire son los que ahora me platican y las rayas de la carretera;
la verdad es que te fuiste y yo me quedé,
que alejaste las horas que unían nuestra distancia
y te refugiaste en él, ese vacío estúpido, con piernas y brazos...
él, que te recuerda a nosotros y a los sueños lejanos hechos realidad.
La verdad es que aún sigo inconscientemente esperando anímicas respuestas,
sentado en esta coraza de piel que envejece día a día,
y aunque soy joven,
el tiempo corre y tu sigues del otro lado del espejo...